Apoyada por el medio natural se crea una pared sustentada por dos pilares, árboles, elementos verticales acogedores y agradables que finalmente conforman un obstáculo, una barrera que limita y acota el espacio altamente demandado por la especulación urbana, los llamados espacios verdes, los cuales son intervenidos pretendiendo a toda costa deshacer la magia incontaminada de lo obsoleto en el realismo de la eficacia.
La maraña de lana se convierte en un obstáculo semipermeable que a la vez que incita al espectador a tocarla genera en él una sensación de repulsión debido a la referencia directa a la tela de araña.
Esta barrera u obstáculo se trabaja con un material de innumerables connotaciones por lo que el usuario puede experimentar la obra de formas diferentes y cada una de ellas interesante porque finalmente este obstáculo no es más que una pared que potencia las percepciones del lugar, a portando gracias a la sutilidad y delicadeza del material, sensibilidad y melancolía a un espacio previamente acotado por el plan urbanísticos del campus y activando un espacio cuidado y a su vez abandonado.
Esta pared rizomática como si de una tela de araña se tratara atrae al espectador mediante un juego perceptivo y consigue con esta actividad fortalecer el espacio que no cumple otra función que no sea la de decorar o dotar de "naturaleza" el intersticio entre dos de las facultades del campus.
Pared
lana
dimensiones variables
2009
dimensiones variables
2009





